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Queridos Reyes Magos de la NFL…

Por: Alan Macías


El reloj marcaba las 5:23 de la mañana y el cielo se volvía más y más claro con el paso de los minutos, y los Reyes Magos de la NFL aún no concluían su larga jornada laboral…

Ya habían recorrido casi todas las ciudades del mundo, pero les faltaba todavía repartir regalos en algunas casas de la Ciudad de México, por lo que apresuraron el paso y llegaron a la casa del pequeño Luis, dejando debajo de su muy bonito y decorado árbol de Navidad unos cuantos presentes para él junto a una carta, tomaron un par de galletas y unos cuantos sorbos de leche que el pequeño les había dejado, y segundos después emprendieron la salida, continuando con su trayecto por los hogares restantes. Aproximadamente tres horas después, el mismo reloj empezó a emitir una chillante alarma… Y eso a Luisito lo medio despertó, aunque en realidad seguía muy somnoliento, estaba considerando si mejor apagaba la alarma que continuaba “chillando” y volvía a dormir, a final de cuentas estaba de vacaciones y no había porque despertarse temprano… Pero de pronto se acordó de algo que lo hizo sentirse súbitamente emocionado: acababa de recordar que era 6 de enero por la mañana.

“¡Los Reyes Magos!” Se quitó las cobijas de encima, se puso sus pantuflas, y bajó lo más rápido que pudo las escaleras, se aproximó al árbol y ¡vio los regalos que había debajo de él! Pero también advirtió que había una carta bastante bonita encima de ellos, pensó por un momento que hacer primero, abrirla o ver los regalos… Al final decidió leerla primero.

 

“Querido Luis:
Sabemos que todo este año has sido un buen niño y que te has portado de maravilla, has ayudado a tus padres cumpliendo con tus deberes dentro del hogar, has cuidado de tu hermana pequeña e incluso has mejorado tus calificaciones.
También nos hemos percatado de tu gran afición por el futbol americano, desde tu carta del año pasado lo sabíamos, en esa ocasión nos pediste algo que nos fue imposible concederte, pero este año, ¡si pudimos conseguirlo!
Estamos seguros de que ya te has dado cuenta, y en efecto, lo hemos hecho por y para ti.
Tú deseabas con muchas ganas ver en playoffs a equipos que en la vida habías visto, ¡por lo que hemos usado nuestros poderes desde el mes de septiembre para así cumplir con tu deseo! ¿qué te parece?” Y no sólo eso, te hemos dejado aquí debajo unos cuantos regalitos más, que son de los equipos restantes que se clasificaron a la postemporada, esperamos que te gusten mucho Luisito. Siguete esforzando mucho en la escuela y siendo tan buen hijo como lo has sido hasta ahora.  

Con amor, los cuatro Reyes Magos: “Melchor” Zimmer, “Gaspar” Marrone, “Baltazar McVay” y “Artabán” McDermott.

PD: Nos dimos la libertad de apoyar con nuestra magia a un par de jugadores de la NFL, y que guiaron también a sus equipos a playoffs, ¡tendrás que adivinar a quiénes nos estamos refiriendo!

Luisito se quedó viendo la carta fijamente, no sabía exactamente de que iba todo esto que acababa de leer, ni tampoco entendía que la carta trajera el nombre de cuatro Reyes Magos, según él solo había tres… Se puso a pensarlo por unos segundos, y de pronto, casi como si fuera una revelación divina, comprendió todo.

Se dijo a sí mismo, ¡claro! ¡Sean “Baltazar” McVay! El más joven de todos.
Rey Mago que había estado en un pueblo lejano llamado Washington, lugar en el que trabajaba como OC, y en donde había tenido a su mando a la tercer mejor ofensiva de la liga el año pasado. Para este 2017, decidió cambiar de rumbo y eligió irse a Los Ángeles, ciudad en la que a sus escasos 30 años tomó a un equipo que tenía en su escudo a un carnero, convirtiéndose así en el entrenador más joven en la historia de la NFL. La ofensiva de este equipo había sido la #32 el año pasado, pero ahora, con “Baltazar”, se colocaron como la número ¡10!, lo que le permitió a este equipo conseguir su pase a los playoffs, por lo que él pasó a ser el HC más joven en avanzar a postemporada en la historia. Luisito lo entendía todo ahora, ese cambio tan drástico solo podía deberse a la magia de “Baltazar” McVay.

Luego razonó de quién se trataba el segundo Rey Mago, ¡era Mike Zimmer!, pero todos lo ubicaban como “Melchor”. Este rey hizo que Luisito viera a la defensiva que permitió menos yardas y puntos de toda la liga, y la segunda mejor frente al pase/carrera; en pocas palabras, fue un auténtico muro de color púrpura el de los Vikingos de Minnesota.

Finalmente, el último regalo, fue el de Doug “Gaspar” Marrone, quien junto con los “Jags” brindaron también espectáculo a la defensiva, siendo la segunda mejor en cuanto a yardas permitidas y puntos en contra.

Al final, para sorpresa de Luis, había un ¿cuarto regalo? Eso parecía, así decía la firma de un Rey de que se hacía llamar Artabán. Lo que sucede es que a este rey casi nadie lo conocía, fue visto por última vez en 1999 dando regalos en Buffalo, NY, cuando los Bills se clasificaron por última vez a postemporada.  Sean “Artabán” McDermott era su nombre, y él fue quien guió a los Bills a playoffs (equipo que tenía la racha más larga sin ir a esta instancia no solo de la NFL, sino también de las otras grandes ligas deportivas de EU; la MLB, NBA y NHL. Tenían 17 temporadas viendo como Patriotas, Jets y Delfines iban y venían, siendo ellos siempre los relegados).

Luisito no podía creer todo esto que estaba leyendo, pero ahora lo entendía todo, había podido ver muy buen futbol americano toda esta temporada no solo de los equipos clásicos y estelares, sino que su deseo se había cumplido, ¡los Reyes habían apoyado a equipos “no estelares” para que él pudiera verlos en postemporada, tal como lo deseaba desde hace años!
Mientras asimilaba todo esto, se acordó de repente de lo que los Reyes habían dicho sobre los “dos jugadores” en la carta. Después de tratar de adivinar por unos minutos de quienes hablaban, llego a la conclusión de que solo se podían referir al mariscal de campo Carson Wentz, quien brilló con Philadelphia, siendo el segundo QB con el mayor número de touchdowns de toda la liga; y al novato Kareem Hunt de Kansas City, con Hunt terminando como el RB con más yardas terrestres de la NFL con 1,327.

Al tiempo en que terminaba de resolver este acertijo, la atención de Luisito se dirigió al pie del árbol, y volvió a sentirse muy emocionado, lo había olvidado por completo, ¡ahí abajito había más regalos para él! Distinguió que dentro de la envoltura del regalo que había agarrado no había no uno, no dos, sino hasta ¡tres regalos!


Eran 2 bufandas muy bonitas, una rojinegra de los Halcones de Atlanta y otra albinegra de las Panteras de Carolina; más aparte un muñeco, de color dorado y negro, con una flor de lis al costado, ¡era un juguete del equipo de Nueva Orleans!
Este último fue el que más le agrado de estos tres, pues se trataba de un muñeco que tenía forma de un jugador de futbol americano, con casco, hombreras y toda la cosa, ¡y tenía básicamente todas las habilidades que un deportista de la NFL de seria tener! Corriendo como si tuviera la capacidad de dos RB (Ingram/Kamara), lanzando como una figura de la liga (Brees) y recibiendo como un talento con enorme futuro (Michael Thomas).

Debajo de este “triple regalo” se encontró con que había un sobre, lo abrió y vio que dentro de él había 2 billetes de 500 pesos, pero en vez de traer al general Ignacio Zaragoza o al muralista Diego Rivera en ellos, ¡traían el rostro de un hombre llamado Tom Brady, y otro con alguien que se llamaba Antonio Brown!

Resulta que ambos fueron personajes históricos en Boston y Pennsylvania, pasaron a la historia y hasta la fecha lo siguen haciendo. Se dice que el primero recientemente logró el mayor número de yardas aéreas de entre los QB con 4557, mientras que el otro consiguió 1533, siendo la mayor cantidad para la posición de receptor. Ambos famosos, reconocidos, aclamados por muchos como los hombres MVP de su pueblo llamado “Conferencia Americana”. Al final, también había un billete azul de 20 pesitos, pero en vez de tener a un Benito Juárez, traía a un hombre llamado Marcus Mariota proveniente de Tennessee.

En la vida Luisito creyó recibir esa clase de regalos, creía que los Reyes nunca iban a poder concederle su particular deseo, pero al final, se había todo hecho realidad, y eso lo tenía muy emocionado y agradecido con ellos.

De repente se escucho que alguien bajaba, era su papá que descendía las escaleras, ya casi para terminar de bajarlas le dirigió una sonrisa a su hijo y le pregunto ¡Luisito! “¿Qué te han traído los Reyes?” El niño corrió a abrazar a su papá al mismo tiempo que gritaba “¡Papá, yo veré a Bills, Vikings, Jags y Rams en la postemporada! ¡Son equipos de playoff! ¡Y todo gracias a los Reyes Magos!”

@amacias182

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